Estamos leyendo.... La evolución de Calpurnia Tate (Jacqueline Kelly) en Zaragoza

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martes, 18 de noviembre de 2008

¡Esto NO ES Amor!


La propia Niña Mala lo reconocía, su sentimiento hacia su maltratador no era amor. ¿Era sumisión o una dependencia absoluta? ¿Qué os parece?

Cada día los medios de comunicación denuncian el maltrato principalmente contra las mujeres… ¿Es fácil confundir la dependencia, que llega a ser autodestructiva, con el amor? ¿Esta dependencia forma parte del amor? ¿Hay distintas formas de amar? ¿Se puede por amor llegar a sacrificar incluso la propia integridad? Demasiados interrogantes ante una realidad en plena palestra.
En nuestras páginas sí suceden cosas como las anteriores: Mitsuko y Salomón, Kuriko y Fukuda, la niña mala y Ricardito, Simón y Elena…
Distintas formas, distintas consecuencias, distintas formas de enfocar una vida.

Quizás como contrapartida otro amor; Yilal y la demostración de la importancia de los pequeños o grandes logros en la vida.

martes, 4 de noviembre de 2008

¿ES AMOR?



El propio autor ha definido Travesuras de la niña mala como una novela de amor. ¿Es amor lo que hasta ahora encontramos entre Ricardito y la “niña mala”? ¿Se trata de pasión? ¿Ama a cada una de ellas o sólo a la que no conoce, a esa que no se permite a sí misma amar?

¿Forma el amor parte de esa búsqueda de la felicidad que es la vida? ¿Puede la ambición mitigar la necesidad de cariño de los seres humanos?

Todos estos interrogantes y muchos más nos surgen ante las líneas de Mario Vargas Llosa; Los ideales en la vida mutan y se modifican ante las experiencias, pero parece que Lily, Arlette, la señora de Arnoux y ahora Mrs Richarson son distintas mujeres en una, una gran desconocida a la que quizás sólo intuye un niño bueno capaz de ver más allá de la máscara. ¿Es para esta última su único ideal el estatus social dado por el poder adquisitivo? Quizás el personaje es más complejo que todo eso... o quizás no.